La división igual no refleja la realidad.
Dividir igual castiga al que apenas estuvo. Todo el mundo lo nota. Nadie quiere ser quien lo diga.

Facturas divididas por las noches que estuviste de verdad en casa. Tareas que rotan solas. Recuerdos que sobreviven a la mudanza. Sin hojas de cálculo. Solo una forma más cálida de convivir.
Antes de Beitmate, cada casa tiene las mismas pequeñas fricciones: la factura que nadie quiere dividir, la tarea que nadie recuerda, el buen momento que se pierde en un chat.
Dividir igual castiga al que apenas estuvo. Todo el mundo lo nota. Nadie quiere ser quien lo diga.
El compi del "yo lo apunto". Quemado al tercer mes. Resentido al sexto.
El baño. Siempre el baño. Siempre la misma persona.
Las cenas, los chistes internos, las playlists. Repartidos en seis grupos. Perdidos al mudarte.
¿Y si Zuzu hiciera la memoria y las cuentas,
para que solo… vivieras allí?
Marca cuándo estás en casa. Zuzu hace los cálculos en tiempo real, en cada factura recurrente. Cada uno paga las noches que estuvo. Hasta la noche.
Casa, fuera, invitado. Cinco segundos por semana.
En cuanto alguien marca una noche, los cálculos cambian. Nadie tiene que actualizar nada.
Sin cálculos de IOU. Sin arqueología en Bizum. El mes se cierra justo, solo.
¿Esa discusión por la factura que llenaba el grupo? La responde directamente en el chat de la casa — con los números — antes de que empiece.
Foto. Zuzu saca el importe, la fecha, la tienda. Lo divides. Sigue.
Cada compi marca las noches que está. Zuzu observa en segundo plano y reequilibra cada factura cuando cambia la presencia.
Zuzu asigna una tarea, una persona, una semana. Domingo a medianoche, cambia. Nadie tiene que recordar a quién le toca — y nadie se queda con el baño un año.
Fotos, audios, los pequeños detalles. Zuzu junta todo lo que comparten durante el año — y el día de la mudanza, lo convierte en un recuerdo descargable. El piso que viviste. Encuadernado y tuyo.
Todos añaden. Cualquiera compra. Zuzu calcula quién debe a quién. No más tres botes de mostaza.
Fotos, fechas, un PDF con sello de tiempo. Lo que querrás tener el día de la mudanza.
Un aviso antes de la factura, no después. Suave, nunca pesado.
Yo la cubro si estás fuera — solo toca.

Alguien publica — una foto, una nota, un dibujo del gato dormido en el sofá. Aparece en la pantalla de bloqueo de todos. Sin abrir la app. El piso está, simplemente… contigo, todo el día.
Zuzu es la pequeña abeja que mantiene la casa zumbando. Cálida, juguetona, un poco descarada. Te avisa antes del alquiler, celebra las victorias que nadie ve, y suaviza las conversaciones que nadie quiere empezar.
No es un chatbot. Es la compi que resulta ser muy buena con los números.
Todo para arrancar un piso. Sin tarjeta. Sin límite de compis.
Lo completo. Divisiones justas, todo ilimitado, protección de fianza. Se paga sola la primera vez que divides bien una factura de 200€.
Divide la factura. Comparte la tarea. Guarda la foto de la cena del domingo. Beitmate es la app para todo lo que es vivir juntos — la parte justa, la divertida, la que merece recordarse.